(...)

Aspiré y tragué tres vidas a la redonda.

Tú crees que volar es como ir en bici?
Susurré.
Cómo dices????
Preguntó.
Has olvidado volar????
Volvió a preguntar.


Y se me escaparon, de los ojos, tres hélices y ocho signos de interrogación.

(...)

lunes


Me tomo una (¿pequeña?) pausa en el blog-camino...


Un besito enorme a todos y..

¡Hasta la vuelta!

(...que la primavera nos acompañe.. ;)





martes




¿Dónde tiene los pedales ésta semana?
Que no circula, que no gira, que no...




Voy y vengo, voy y vengo....la calle me saluda y nada pasa a la par que nada se detiene, qué situación tan extraña mascullan mis dientes unos con otros y todos entre sí....

¡siento que se me estresa hasta el hastío!

(Que raros suenan los pasos en un hospital...huecos...sin voz...sin eco. Miro por la ventana rota, Granollers a mis pies y yo en aquel planeta tras la lluvia, aquel de allí, aquel.. )


miércoles

Nunca he sido de mucho comer...



Aunque, y como ya he dicho alguna vez, a veces tengo profundos arrebatos de hambre canina...(pero ese es otro tema). Soy consciente de qué, a pesar de ser conocedora de la pirámide alimenticia, me alimento poco, rápido y no siempre bien. Además, y a mi pesar, padezco el síndrome de Escrupulismo Agudo Nivel 10 con la comida (si ha de haber un bicho o un pelo furtivo en la ensalada, no cabe duda, me tocará a mí). Para más inri...soy incapaz de comer carnes que no haya probado o tenga asimiladas desde niña y aún así...con ciertos matices-maticeros, por ejemplo, no puedo con el conejo, el pato, las codornices ni sus mini huevos o el pavo....(éste último me recuerda en color y textura a mi tía Luci- pobremujerenpazdescanse- recién muerta), el salmón...puag!...ni olerlo, los caracoles me dan nausea pura (sobretodo verlos comer) y no doy ni un paso ni medio por el marisco. Yo sería francamente feliz comiendo sólo ensaladas o macarrones, (que por cierto me pirran fríos)..o, directamente, no comiendo.

En fin....que, por si no ha quedado claro, en cuestiones culinarias soy, como suele repetirme aún mi señora madre, toda una "perla"..
:-s


"Entonces...vamos a ver, so mujer…qué te traigo?"
Me decía hoy el camarero poniendo(me) cara de asco.
"¡Qué sé yo!"

Gruñí encogiéndome de hombros.

"¿No tendrás por ahí un plato de plancton a la Carbonara?"


:-s




lunes


La primera vez que vi a Rodrigo fue allí, a través del cristal naranja del porticon central.


Asomaba la cara en el cristal como si quisiera ver el patio tras una membrana coloreada observándolo con sigilo, midiendo milimétricamente todo hasta centrarse en mí, la niña sentada en el suelo justo enfrente y que parecía sonreírle.. Y en realidad lo hacía, sonreía…pero no a él, sino a la escena…y es que en su afán por ver los laterales del patio había aplastado de tal forma su nariz contra el cristal que a mí me pareció una naranja con orejas a punto de exprimirse. Al sentirse descubierto se apartó inmediatamente y desapareció tras un cosmos de oscuridad naranja.

Por aquel entonces debían rondarme los 10-11 años….edad en la que alguna niña de mi clase había hecho ya el “cambio”, algo que a mí me estupefacteaba de sobremanera.... La llegada de la tía María no solo les afectaba en el crecimiento de los pechos (y la nariz, porque les crecía la nariz según mi opinión) sino que les trastornaba el cerebro....La Regla eran palabras mayores oigausté...eso de ponerse compresas cada mes les concedía un grado de feminidad y madurez del tamaño de un Mamut.

Las niñas (se) crecían, se volvían vaporosas al ritmo de las hormonas…y los niños se embobaban de mala manera entendiendo sin entender absolutamente nada. Caramba...la menstruación lo menstrúa todo!..-me decía yo- que suerte...a mí no me pasará..

(juass)

En la hora de patio los de mi clase nos dividíamos en varios grupos: las niñas, lo
s niños, las menstruales y yo.

Como el día en que repartieron la salud en el mundo yo estaba de vacaciones por el limbo..mi ya por entonces fragilidad me impedía corretear y jugar al látigo (un juego que consistía en correr todos cogidos de la mano y girar de golpe desmembrando al último infeliz y enviándolo a otro planeta)… No me importaba lo más mínimo. Me gustaba buscar la soledad para rescatar de la mochila mis tebeos, mis libretas y sobretodo mi libro, mi tessssooro.. “La llamada de la Selva” ….el primer libro de mi vida que leí a conciencia y que releí cien veces en voz alta a los demás niños (ya por entonces descubrí que mi necesidad de soledad partía del hecho de que jamás estaba sola). Así que aquel patio infinito se convirtió en mi particular trono-refugio... Me encantaba sentarme al sol como un lagarto a leer (creo que en esos días se forjaron todas mis pecas, sí) a observar como los tobillos de los niños tenían voz y hablaban, a entender el lenguaje de un caminar, un gesto, una sonrisa… Desde mi perspectiva de reina del suelo veía la vida serpentear, fluir de otro modo, un modo que me situaba como observadora central del hormiguero y saciaba, en parte, mi vena contemplativa.

Rodrigo lo supo desde el mismo día en que me vio...

Su llegada a clase fue un acontecimiento que se celebró por todo lo alto. No era guapo…pero su origen Colombiano le daba un punto exótico que las menstruales no dejaban pasar. Era, además, callado…y eso le hacía impopular a los ojos de los niños pero le dotaba de un aura de excitante misterio ante las niñas. Un misterio que a mí me magnetizaba todos los pensamientos empotrándolos unos contra otros hasta reducirlos a uno solo.

Rodrigo me desconcertaba...su silencio alimentaba de sobremanera mi curiosidad y me trastornaba hasta el punto de alterarme las glándulas salivares como si masticara cien mil chiclesmirinda…




(jorsss.....menudo culebrón!!.... se me está eternizando el recuerdo, soy consciente, pero es que me está naciendo así....a "cámara lenta", como si necesitara saborear los pequeños matices de aquellos días, no sé, será que últimamente ando tremendamente hambrienta...
aunque no sé de qué.................(o sí)





miércoles

Me llega un abrazo de la mano de CUANDOMEQUIERAS qué, todo sea dicho, me hace mucha ilusión ya que tiene un blog estupendo y, además, la aprecio! (no sé, es de esas personas qué, sin conocerlas en persona (valga la redundancia), se me hace tremendamente cercana)



Este abrazo lleva un meme incluido..



Confieso que en la vida he hecho un memese de estos...no me gustan, porqué?...yo qué sé!, por la misma razón por la que no me gustan los cuestionarios ni los tests...porque soy vaga de necesidad y tengo poca paciencia. Pero éste es tan escueto (se reduce a dos preguntas) tan chiquitillo..que meme parece que lo voy a hacer:

1-Decir el trabajo o profesión más raro o atípico que has tenido: Fácil. Ninguno. Aquí me he dado cuenta de lo aplastantemente poco exótica que ha sido y es mi vida laboral... Bueno, una vez quise ser cuidadora de delfines....pero solo lo conseguí en pensamiento…así que no vale....o si?

2- Decir 4 cosas que te llevarías si fueses a vivir durante un año a una isla desierta y por qué: Fácil again. A mi gente (que son más de cuatro) y sin los qué, francamente, no me valdría la pena vivir ni un solo minuto en ninguna isla (ni en ninguna parte). Ah! y mi Ipod! jajaja... ;). No sé, desde luego sé lo que NO me llevaría.....el móvil y/o cualquier aparatejo que sirva para hablar...y es que no hay nada que me mate más la boca que los teléfonos. Fuera de eso me iría en pelota picá que para eso es una isla paradisíaca no??...además se supone que habrá nativos de buen verhacer :D.....ah, no! quita.....que es desierta....(oighsssss que mala leshheeee el Sr.Memeeee)

Vaaaaale, en realidad eran 3 preguntas, en la última tendría que decir a que 4 blogguers me llevaría a la isla...y repartir el premio entre ellos. Esta vez pensaba hacerlo....pero lo siento, soy INCAPAZ, y lo digo en serio. Todos sois premioabrazables de lado a lado, así que os llevo a TODOS a la isla..:) (traeros nativos, porfaaaaa)





(Ah, y a quien quiera hacer el Memese....ánimo!, palabrita que no duele.. :p )


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Nos llega (a TODOS!) un abrazo PIRATILLA!! de la mano de LADY PIRATA..



Gracias, guapetona!!!!!!!!!!!!
;)

lunes

Echo de menos a Rodrigo...


(Y es que hoy, no sé bien porqué, el viento me ha traído su voz... )

Rodrigo es un recuerdo de mi infancia, una sombra. Entró en mi colegio en 5º de EGB y fue a parar directamente a la clase de Las Montañas, es decir, a la mía (en aquella época los nombres no eran tan exóticos como ahora y las clases con exceso de cupo solían dividirse en dos: “Mar y Montaña” -los Mar y Montaña de 3º, los Mar y Montaña de 4º..- punto pelota).

Rodrigo entró en una clase capitaneada y tutelada por la Srta. Montserrat, que era humana hasta cierto punto, punto en el que decidía compartir con todos nosotros su poca-nula paciencia escupiendo (a tutiplén) sapos, truenos, colas de cerdo, almohadillas, asteriscos, rayos, ranas y centellas a chorrogritos por la boca y sulfurándose de tal forma que la carótida se le hinchaba del tamaño de un hermano mellizo y el cuello se le ponía color sangre-toro, por lo que la mayoría de veces se veía obligada a excusarse -eso sí..en bajito- para ir al baño (creo recordar que en uno de esos subidones de sangre su cerebro no volvió, pero esa es otra historia).

Mi cole era antipático por fuera y por dentro, oscuro desde la mismísima puerta de entrada. Un edificio viejo con artrosis en cada ladrillo, cansado de sostenerse en pie tantos años y con un alma gruñona que recorría como una corriente de aire húmedo el kilométrico pasillo que comunicaba las clases..(una vez allí, se dividía para conseguir adentrarse en cada una de ellas materializándose como un ectoplasma con aroma a cloaca). Su corazón, sin duda alguna, latía en un baño fantasmagórico sin ventilación que atesoraba un retrete-orinal al que daba vértigo asomarse y en el que habitaba, desde sus ancestros, la mano negra...
Colindando con semejante sala de los horrores la Dirección, es decir, las hermanas Mercedes y Conchita, disponían de un cuartito minúsculo (e igual de bocaoscuro) en el que guardaban bajo llave elixires para drogar el bolsillo de los padres vendiéndoles a los niños sustancias -por las que yo perdía absolutamente toda la saliva del alma- tales como Pepsis, Fantas o Mirindas....(sí, de aquellas del mesozoico superior que tenían la goma interna de la chapa extraíble y que yo me ponía en la boca y masticaba a modo de “chiclemirinda”).


Por el contrario -y como si no perteneciese al mismo lugar- aquel sacrosanto edificio tenía en su zona central un patio de sol que se extendía cinco manzanas a la redonda ( o era media?) flanqueado por una galería de porticones de madera añeja y un panel de cristales chiquititos de colorines, sucios, infinitamente sucios, pero de colorines....

La primera vez que vi a Rodrigo fue allí, a través del cristal naranja del porticon central...




(Primera -y quizá última- parte de un recuerdo..)

sábado


¡Anda!
¿Y si el cielo fuera la tierra?

:-)




(De cómo una fina línea en el horizonte puede perfilar el contorno de un Universo vital....de cómo éste Universo esconde en su núcleo un tesoro: una isla invisible con nombre propio."Ilusión, cariño, mar, arte, susurros, palabras, saltar, pecas..." -dijo él- y al susurrarlo acalló un secreto, como una chispa-destello...una semilla germinando en el corazón de un círculo infinito, y ella se hizo chiquitina en voz, así, como un sugus de piña.... ;)